En el enigmático Kamasutra lo más importante no son las posiciones sexuales, ni el tamaño del pene ni qué tan estrecha es una vagina. El punto más significativo en el libro del amor es que una pareja sea compatible tanto sexual como emocionalmente, para brindar mayor satisfacción uno al otro.

La dimensión sexual es realmente muy profunda. Nos encontramos en ella a diversos niveles en los que vagamos constantemente; ahí podemos toparnos con otros cuerpos cuya percepción erótica se maneja de maneras diferentes a la nuestra. Pero con sólo mirarnos es difícil saber si su química será compatible con la nuestra. La única manera de saberlo es teniendo sexo; sin embargo, descubrir que no somos compatibles con alguien que nos encanta de primera impresión es una gran decepción.

¿No sería magnífico evitarnos la pena de saberlo con una pregunta o acción previas? Así podríamos decidir conscientemente si nos aventuramos a no satisfacernos como quisiéramos mutuamente.

Desafortunadamente, no hay un método 100 % eficaz que ayude a saber con cuantas personas tendremos un vínculo que nos deje satisfechos, pero sí hay algunos puntos que nos acercarán a la respuesta. Con unas cuantas preguntas y la confianza para hablarlo, es suficiente. No importa si es nuestra pareja fija o si es solamente un ligue de fin de semana. Siempre busquemos la salud y los mayores beneficios sexuales.

Libidos compatibles
Por mucho amor que exista, el sexo no será grandioso si los deseos y gustos no son similares. Por complacer al otro, olvidamos nuestras propias necesidades y viceversa; el equilibrio se encuentra en mediar la situación. Satisfacerse mutuamente por turnos y hacer un esfuerzo por saciar al otro en sus deseos crea vínculos más pasionales.

Autoerotismo
No sólo sirve para satisfacernos y conocer nuestros cuerpos. Es también una gran ayuda al momento de tener relaciones con alguien más, funciona como una especie de terapia en la que se nivela el deseo de ambos.

Monogamia, ¿a favor o en contra?
Cada vez hay más detractores de la idea de tener una sola pareja. Han realizado estudios en los que se indica que los seres humanos no podemos ser fieles a una sola persona, por lo que la monogamia no es natural. Para saber qué nos gusta y qué nos molesta, debemos experimentar con diversas personas, formas de sexo, posiciones y más. Así que ese es otro punto importante para la compatibilidad sexual: saber si estamos totalmente dispuestos a permitir que nuestra pareja se involucre con otros y que permita lo mismo en nuestro caso. Para ello se requiere de una plática larga y extensa en la que se aclaren todos los puntos a favor y en contra.


La pareja debe ser única, no una copia
Debe haber una construcción de su identidad a partir de las necesidades de ambos. Si por algún motivo no pueden cumplirlas, entonces será momento de volver a hablar y así hasta llegar a un punto medio. Si la mejor manera para solucionar los problemas es la monogamia, el autoerotismo o un descanso del otro, será gracias a cada una de las necesidades y deseos individuales que, eventualmente, pasarán a ser de ambos.

Confianza
En definitiva, es el punto más importante. Tener la confianza de hablar sobre qué nos gusta, qué no y si estamos dispuestos a ayudar al otro en su afán de satisfacer sus demandas sexuales. No importa si es la pareja con la que llevas años o meses o si es el chico que conociste en la fiesta y con el que quieres pasar un buen rato. Todo influye en tener una buena ronda de acción sexual.

La felicidad no depende de la sexualidad, pero sí es una parte importante para vivir momentos gratos con una pareja. Ayudar al otro a satisfacer sus necesidades y ellos a nosotros es la clave para abrir la comunicación. Existe un mito que dice que entre mejor sea el sexo, más tiempo dura el amor. No lo sabemos. Lo que es cierto es que entre mayor sea el placer, hay más comunicación y por lo tanto, la relación es más sólida.

CULTURA COLECTIVA

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